HUMEDADES, MOHO Y CALIDAD DEL AIRE INTERIOR

Una mancha oscura, olor a humedad, condensación en los cristales o una pared que se deteriora, son señales de que algo está ocurriendo en el espacio.

El problema es que una misma señal puede tener causas muy diferentes:

  • ventilación insuficiente;
  • condensación;
  • un puente térmico;
  • una filtración;
  • una fuga;
  • humedad procedente del terreno;
  • materiales poco adecuados;
  • o una combinación de varios factores.

Por eso, limpiar, pintar o tapar la zona afectada puede hacer que el problema desaparezca durante un tiempo, pero no necesariamente que quede resuelto.

En Nido Sano evaluamos las condiciones de la vivienda para ayudarte a comprender qué puede estar favoreciendo la humedad, el desarrollo de moho o una mala calidad del aire interior y definir los siguientes pasos con más criterio.

No queremos recomendarte otro producto para probar. Queremos ayudarte a entender por qué ocurre y qué actuación tiene sentido realizar primero.

Quizá ya has intentado solucionar el problema…

Has limpiado la mancha con algo que has escuchado.

Has aplicado un producto antimoho.

Has pintado de nuevo.

Has ventilado más.

Has separado el mueble de la pared.

Has comprado un deshumidificador.

Y, aun así, el olor, la humedad o el moho vuelven a aparecer.

No significa necesariamente que hayas actuado mal. Significa que, si no se conoce la causa, es fácil invertir tiempo y dinero en medidas que solo actúan sobre lo visible.

El problema no siempre es que te falten soluciones. A veces, el problema es no conocer su origen.

ESTE SERVICIO PUEDE AYUDARTE SI…

  • aparecen manchas de moho en paredes, techos, ventanas, armarios o detrás de los muebles;
  • percibes olor a humedad, aunque no encuentres el foco;
  • tienes condensación frecuente en cristales o superficies frías;
  • la pintura se desprende, se abomba o aparecen sales en los muros;
  • el problema reaparece después de limpiar o pintar;
  • ha existido una fuga, filtración, inundación o entrada de agua;
  • sospechas humedad por capilaridad;
  • el aire se percibe cargado o quieres comprobar si la ventilación es suficiente;
  • vas a comprar, reformar o rehabilitar una vivienda;
  • quieres revisar especialmente dormitorios, habitaciones infantiles o espacios utilizados por personas sensibles.

Esta evaluación es para ti si quieres dejar de actuar por intuición y comprender qué está ocurriendo antes de decidir cómo intervenir.

¿CÓMO FUNCIONA?

1. Nos cuentas qué está ocurriendo

Antes de preparar el presupuesto te pediremos información básica sobre la vivienda, las zonas afectadas, la antigüedad del problema y las actuaciones que ya se han realizado.

También te solicitaremos fotografías.

2. Definimos el alcance
3. Recibes un presupuesto cerrado

Antes de contratar conocerás el alcance de la evaluación, las zonas incluidas, el desplazamiento y el precio total.

4. Realizamos la visita

Observamos la vivienda, tomamos las mediciones acordadas y buscamos indicios que ayuden a comprender el comportamiento de la humedad y del ambiente interior.

5. Te explicamos los resultados

Relacionamos los datos con las características constructivas, los materiales y la forma de utilizar el espacio.

6. Definimos los siguientes pasos

Recibirás recomendaciones priorizadas para saber qué puedes hacer ahora, qué conviene estudiar y cuándo puede ser necesaria la intervención de otro profesional.

PRECIO:

Desde 390 € + IVA

El precio final depende de:

  • las características y extensión del problema;
  • el número de estancias que sea necesario evaluar;
  • la superficie y complejidad del inmueble;
  • las mediciones requeridas;
  • la ubicación y el desplazamiento;
  • y, cuando correspondan, las dietas.

Antes de contratar recibirás un presupuesto cerrado, con el alcance de la evaluación claramente definido.